¿CARNÍVORO?

Básicamente una persona carnívora es aquella que incluye siempre proteína animal, en modalidad de carne, en su dieta diaria. Y si bien esta no se incluye diario, no se hace distinción cuando algún platillo no la presenta. Regularmente hay reclamo, pero el carnívoro (consuma pescado, puerco, res, embutidos, bovinos, aves, etc.) generalmente no discrimina en la proteína que come, o más bien el origen y forma, y ahí, justo ahí es donde se gesta el por qué, de que en ciertas circunstancias, la carne sea “tan mala”.

En primera instancia, ¿qué busca un animal carnívoro, desde la perspectiva alimenticia, al cazar a sus presas?. Enzimas, si muchas enzimas vivas, y “peor” aún (vaya ironía) las enzimas vegetales que saben que no pueden digerir. Y esto se demuestra con el hecho de que un tigre, jaguar, león, pantera, puma, el que sea, al cazar a la cebra, venado, jabalí, búfalo, etcétera; al matarlo lo abre y busca sus órganos, sus vísceras calientes aún, con el fin de aprovechar las enzimas y proteínas vegetales que se están activando en procesos digestivos. ¿La carne, el músculo? Eso lo dejan al último, a los miembros menos fuertes, a los viejos, y los restos de huesos con despojos les quedan a los carroñeros. El verdadero “carnívoro” comería entrañas vivas, no cocidas. El carnívoro actual es realmente (y con todo respeto descrito) carroñero, pues efectivamente el consumo general es de la masa muscular, y no de los órganos, y mucho menos “vivos”.

Esto puede sustentar la teoría que afirma que la “supremacía” evolutiva del Hombre se deba a su consumo de proteína animal, de ahí el crecimiento y reestructuración cerebral, y posible desarrollo cognitivo superior, o diferente al de los otros animales. Simple teoría. Ya que de ser así podríamos atribuirle también desarrollo de ira, envidia, codicia, avaricia y más, al hecho de comer carne, cosa que aún no presentan fehacientemente los “animales” ¿o sí?. Teoría.

La carne como fuente de proteína y que si puede ser “vital” para el desarrollo, o ayuda en condiciones de salud, no puede negarse. Pero está condicionada a ciertos factores: Que sea magra, de crianza justa y limpia, en porción adecuada, fresca, con cocción adecuada y sobre todo bien combinada, en este caso única y exclusivamente con vegetales. A diferencia de un taco de arrachera, con queso, botaneando chicharrón, y la cerveza a un lado, esa carne ya no se aprovechó. Lo sentimos mucho decirlo, si, si sabe deliciosa puede ser, ¡y más por la salsa!, sin embargo el grado alimenticio está nulificado desafortunadamente y su poder acidificante por aceleración en la putrefacción es aún mayor.

¿Qué con esto? Que se puede mantener el consumo de carne, sano, y puede ser una buena opción de alimentación en algunas condiciones de salud. ¿Qué con esto? Que nombrarse carnívoro “porque si no como carne siento que no comí”, o la tan sonada letanía paternal “cómete la carnita, o el jamón, o la salchicha” porque es lo que “alimenta” tampoco es tan válido porque esa proteína no se compara en absolutamente NADA, a la que realmente busca un carnívoro de naturaleza, y si le sumamos el proceso de la “carnita” siendo esta salchicha, nugget, jamón, etc, peor.

Suena fuerte pero si el ser humano fuera carnívoro por “naturaleza” no dejaríamos perros muertos en la calle sin bajar a husmear qué tal están. O en cualquier acuario meteríamos mano, cual oso, a las peceras para botanearnos un “gupie”, o un pez japonés de ojos saltones (¡ejem, ejem!), y esto realmente no pasa, y si pasara sería un “anormal” quien lo hiciera.

El canibalismo es considerado aterrador, y cuantimás prohibido, ilegal y “socialmente” impensable, digamos “superado” ya por la civilización, pero… defendiendo al carnívoro, ¿dónde está el impulso vital por la carne? No existe, no lo hay. Hay gusto por sabores y sazones exquisitos, agregados a cortes musculares de animales, o ¿qué es marinar?, quitarle a la carne su sabor tal cual. Poca gente come la carne de un fogonazo y ya, sino cruda. ¿Quién ha visto a un tigre pidiendo salsa BBQ y/o limón para comerse el cervatillo que alcanzó tras una corretiza brutal?

Para nada es ataque a la comunidad carnívora, solo es poner el dedo ante una postura válida pero que se ha tergiversado. Se puede basar la alimentación por tiempo y bajo circunstancia específica (detalles de necesidades proteicas específicas, así como compatibilidad de las “carnes”) en la proteína animal, pero bien combinada. Y básicamente es lo que en ocasiones no gusta, ya que son y serán siempre vegetales frescos de preferencia o cocidos. Pero vegetales. La carne con quesos, mezcladas (res con puerco o aves, o pescado y mariscos, o todas) en grandes cantidades, mal masticadas, sin salivarlas, con líquidos fríos y seguidas de postres azucarados nunca se aprovechará, o será de manera extremadamente pobre. Aparte se pudrirá con aún mayor rapidez generando un más alto nivel de acidificación dentro del tracto digestivo con las consecuencias que sabidamente esto genera.

No es decir no, pero si el cuándo, el cómo, el cuál, el dónde, y el por qué del consumo de carne, y establecer cuándo es que caemos en un consumo excesivo perjudicial.

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